Hablemos de un juego mitiquísimo al que tal vez no hayais jugado y que, afortunadamente para mí, poseo: Thief, The Dark Project.

Es Sam Fisher antes de que existiera Sam Fisher y con un estilo mucho menos genérico: eres Garrett, un hombre que en su infancia fue entrenado por la sociedad secreta llamada Keepers para ser una especie de ninja occidental pero que decidió usar sus talentos para algo más lucrativo... Resulta bastante parecido al planteamiento de Batman Begins, pero daos cuenta de que hace unos 10 años que salió. En fin, como decía, eres un ladrón, de hecho eres EL ladrón, en una ciudad medieval sin nombre y con toques de steampunk saliendo por cada esquina.
Tu personaje es sarcástico, prácticamente antisocial y egoísta, pero eso no quiere decir que no tenga carisma, de hecho, a mí me cae de puta madre... pero me estoy desviando del tema. Sus habilidades consisten en el sigilo, el uso de flechas con diversas utilidades (a lo Green Arrow), algunos gadgets como bombas de luz y, francamente, bastante paciencia... Garrett no es un guerrero ni come osos para el desayuno, por lo que el asalto frontal no es una opción para prácticamente ninguna situación en el juego, de hecho, los modos de mayor dificultad te plantean más objetivos, y uno de los más presentes es el no matar a nadie; puede sonar aburrido o imposible, pero es enormemente entretenido.
Del argumento no os hablaré por no destriparlo, pero os puedo decir que las primeras misiones no son más que para llevarte algo a los bolsillos, la vida del ladrón, al fin y al cabo. Según avanceis un par de misiones se os dará un objetivo que os llevará a una trama más determinada, constituyendo el mayor porcentaje de la duración del juego.
Estilísticamente, hoy día se considera limitado, por supuesto, con personajes poligonales, ausentes de expresión... pero si mirais más alla de ello, los escenarios son variados, cargados de detalles y rincones por explorar (y expoliar), con un gran trabajo de doblaje (en inglés), con ilustraciones hechas a mano entre fases y algunas secuencias que aparentan ser minios (como las pinturas, las miniaturas) que aún recuerdo con fascinación.
A Thief le siguieron dos secuelas: Thief II, The Metal Age, que mejoraba los gráficos y añadía una gran variedad de objetos nuevos, y Thief, Deadly Shadows. Aunque recomiendo los tres, sólo los dos primeros fueron realizados por Looking Glass Studios antes de que se dispersara, por lo que tienen esa sensación a talento fresco. Deadly Shadows es un buen juego y me gustó mucho (una de sus fases me dio un miedo terrible, y sólo por ella ya merecería la pena), pero tiene algunos aspectos que no se pueden comparar a los originales... para empezar, eliminaron las ilustraciones entre fases, la cara de Garrett durante el juego sólo se puede definir como demacrada y hay algunas secuencias con el mismo motor del juego que son casi insoportables de ver. Si bien la tercera entrega, desarrollada por el ya extinto equipo de Ion Storm, tiene mejores gráficos y física, le falta el estilo y el cariño que Looking Glass supo poner en su trabajo.



En definitiva, si encontrais el primero, jugadlo, si encontrais el segundo, jugadlo, y si encontrais el tercero, jugadlo también, porque los dos primeros son maravillosos, desafiantes y tienen estilo, y aunque el tercero es inferior también tiene méritos a su favor.
P.D.: Por cierto, estos juegos son tan queridos por sus fans, que hay un módulo para Thief II de nivel casi profesional. No sé si lo habrán terminado ya, pero yo le echaré un vistazo. http://www.thief2x.com/default2.asp

